El Consell ha adquirido los más de 60.000 metros cuadrados del Polvorín de Santa Gertrudis por unos 2,5 millones de euros. Durante años ha tenido un uso exclusivo militar, por lo que son muy pocos los ibicencos que han tenido la oportunidad de visitar el Polvorín de Santa Gertudris, un entramado de túneles subterráneos por los que pueden circular sin problemas vehículos, incluso del tamaño de un camión, y que cuentan con siete almacenes donde antes se guardaban armas y municiones del Ejército. Para definir el futuro de esta instalación, la institución va a abrir una encuesta ciudadana de la que saldrán los proyectos más viables e interesantes.